Lo reconozco,ni de lejos está entre mis actores favoritos,pero siempre me cayó simpático,y la razón principal de ello es sin duda la genial Con Faldas y a lo loco(Some Like It Hot,Billy Wilder,1959),una de mis películas favoritas de siempre.
A pesar de que al principio no era considerado más que el actor guaperas de la película de turno,Tony se las arregló para acabar haciendo magníficos papeles.De la mano de Blake Edwards en Operación Pacífico o La carrera del siglo,junto a Kirk Douglas en Los Vikingos o Espartaco,o Burt Lancaster en Trapecio(Carol Reed,1956),y en la nunca suficientemente valorada Chantaje en Broadway(Sweet Smell of Succces,1957)del gran Alexander Mackendrick.O ese gran retrato de un asesino en El estrangulador de Boston(Richard Fleischer,1968).
Son las que me vienen a bote pronto a la memoria,casi todas parte de esas maravillosas sesiones de cine de la infancia en Primera Sesión o Sábado Cine.
Pero por encima de todas,y como empezaba este homenaje lo cierro,en esa enorme película del genial Billy Wilder,estuvo a la altura de esos colosos que eran Jack Lemon y Marylin Monroe.Y el tipo tuvo los santos cojones de decir que "besar a la Monroe fué como besar a Hitler".
No encuento mejor homenaje que recordarle en lo más alto de su carrera...
Descansa en paz Tony
Josephine y Daphne
Junior intentando ligarse a Sugar Kane,y Daphne le sabotea
El beso de Hitler